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Eslovenia



 
En Julio de 2012  decidimos hacer un viaje al norte de Italia y, de paso, aprovechar la cercanía de Eslovenia y la costa Croata para conocer un poco ambas zonas.

 


Volamos al aeropuerto de Bolognia, desde donde nos dirigimos a Venezia,donde establecimos el "cuartel general". El viaje de Venezia a Ljubliana, la capital eslovena, es de poco más de 2 horas. Todo el trayecto se realiza por autopistas (de peaje) y atravesando zonas que, paisajisticamente hablando, dan mucho juego, ya que pasas por zonas costeras (Venezia, Trieste...) para introducirte en los paisajes cuasi - alpinos de Eslovenia.

Las comunicaciones de Venezia y Trieste con Ljubliana son bastante malas y con pocas frecuencias. Los ferrocarriles italianos tienen un tren nocturno, pero tarda casi 6 horas en llegar, por lo que recomiendo alquilar un coche. Hay que asegurarse de que la carta verde del coche permita circular por Eslovenia, Croacia,etc... pues no todas las compañias de alquiler de coches lo permiten. Nosotros alquilamos en Bolognia con CilyBy Car y no tuvimos problemas. Nada más entrar en Eslovenia deberemos dirigirnos a una especie de puesto de "peaje" donde nos venderán la "vinjeta" que hay que pegar en el parbrisas del coche (15 €uros precio mínimo y vale para una semana). Con dicha viñeta no necesitaremos parar en los peajes, ya que hemos hecho un pago previo del derecho de circulación. En una especia de VIA T, pero sin aparatito en el coche. ¡Ojo!!: los controles son frecuentes en los peajes (cámaras, etc..) osea q es recomendable no caer en la tentación de no comprar la viñeta. El combustible tiene un precio similar al de Italia. La moneda "oficial" es el Euro, aunque también circula la moneda anterior a la adopción del euro. Ten cuidado con las vueltas en los comercios, si no quieres guardar monedas de recuerdo!


 El viaje desde la Frontera italiana hasta Ljubliana ofrece estampas puramente alpinas, no en vano, Ljublijana se asienta a los pies de los Alpes Julianos. Las montañas eslovenas son impresionantes y los pueblecitos que salpican el paisaje a lo largo del trayecto, son una delicia para los sentidos. Los accesos a Ljubliana son fáciles y están bien indicados. A la llegada a la capital, es sencillo llegar al centro. No olvidemos que Ljubliana es una ciudad pequeña (250.000 hab aprox) y muy manejable. En el centro exiten varios parkings subterráneos en los que es fácil aparcar.

El centro se divide en dos zonas, separadas por el río Ljubljanica, : una zona más moderna y comercial, donde nos encontramos las tiendas de moda, restaurantes de grandes cadenas, franquicias, etc.... y la zona histórica, a los pies del monte en el que se asienta el castillo de Ljubliana. Ambas zonas están unidas por decenas de puentes, aunque los más famosos sean el "Puente de los zapateros" y el "Puente triple" que salen juntos de la misma plaza y acaban unidos en un mismo punto en la plazoleta que da acceso al ayuntamiento, gobierno Esloveno, etc...; En la zona "moderna" nos podemos encontrar la plaza del Congreso, y la Universidad, con edificios más o menos singulares. A pesar del origen romano de la ciudad, poco o nada queda de esa época, excepto unos restos paleo cristianos que se pueden visitar en el centro.

 Esta imagen es muy común en las calles del centro de Ljubliana: decenas de pares de zaptos colgados de los cables del teléfono o de la luz. Por lo visto, se utilizaban para hacer constar la cantidad de zapateros existentes en algunas calles de la ciudad.


 Este es el punto de confluencia de el "puente triple". La zona centro es totalmente peatonal, por lo que se puede pasear libremente y con total tranquilidad. Se puede apreciar el castillo en el pico de la colina. Hay una especie de trenecito turístico que te lleva hasta el castillo, aunque también existe un funicular para los que se animen a realizar posteriormente un tramo del trayecto caminando. Si viajas con niños, la opción del tren es buena, pues no se cansan (hay una buena pendiente para acceder al castillo) y disfrutan con el viaje en tren.


(Sede de la Universidad de Ljubliana)
 
Desde la zona moderna, se puede acceder tambien a alguno de los múltiples barcos que hacen recorridos turísticos por el río Ljubljanica,

 

 
A ambos márgenes del río nos podemos encontrar muchas terracitas, restaurantes para comer y bares con ambiente "chill-out" para disfrutar un buen café a cualquier hora del día. El ambiente callejero es constante y muy apacible. En verano es fácil encontrarse grupos de músicos, mimos, etc...


 El ayuntamiento de Ljubliana fue construído en el S. XV y, aunque aparentemente no tiene gran interés, conviene acercarse para apreciar la filigrana que lucen sus puertas y ventanas. Muy cerca del ayuntamiento, hacia la derecha, podemos encontrarnos varias tiendas de productos típicos eslovenos, como Vino, o Miel (son grandes productores de todo tipo de mieles); Tambien podemos encontrarnos con un restaurante Español llamado "hijo puta" (sic). Si nos movemos en sentido contrario, es decir, desde el ayuntamiento a la izquierda, llegamos a la cercana Catedral de San Nicolás, en la Plaza Vodnik y facilmente identificable por su cúpula verdosa y sus torres gemelas. Es católica.

 

 
No conviene olvidar una visita al castillo de Ljubliana desde donde obtendremos una vista espectacular de la ciudad y su entorno. Desde la atalaya del Castillo se puede diferenciar perfectamente la Ljubliana de arquitectura "sovietica" y la de arquitectura tradicional. El Castillo en si no tiene gran encanto, ya que a pesar de su origen medieval, ha sufrido varias transformaciones -no todas afortundas- a lo largo de su historia. Actualmente se utiliza como recinto de exposiciones, congresos, etc.. Al castillo se puede acceder andando, en coche (hay parking), en bus o en el tren turístico. Está ubicado en una colina en el centro de la ciudad.

También se pueden visitar en el centro de la ciudad la Iglesia de la Anunciación y la de San Pedro.

La visita a Ljubliana no necesita más de un día o dos, aunque los alrededores de la capital y la zona más alpina de Eslovenia seguro que merecen un viaje aparte. A nosotros nos quedó muy buen sabor de boca y muchas ganas de volver!!!
 

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